Todo el mundo habla de la hazaña de Raymond Arrieta. No hay duda de que es admirable y más aún esa caminata refleja un desprendimiento y una sensibilidad que parecerían estar en peligro de extinción en este mundo en el que solo vale la marca del reloj, la marca de los tennis, el último Ipad etc, Más encomiable es que mientras Raymond Arrieta arriesga su vida por los y las pacientes de cáncer, en el mismo espacio y al lado de Arrieta, Fortuño tenga el cinismo de aseverar un donativo y una colaboración para el Oncológico que, en realidad, no existen. No sé cuántas muestras más de este bandido tendremos que ver en el país.
Sin embargo, como dice mi título no es de esto que voy a comentar. Hace mucho tiempo que vengo pensando que según en Puerto Rico le damos la espalda a nuestra realidad económica y política, al mar, a nuestra ascendencia africana, a nuestra historia, a nuestra localización cultural y geográfica, así mismo le damos la espalda al clima. Esto se hace cada vez más dramático con la indeseable visita de las arenas del Sahara o de las cenizas de los volcanes cercanos. No hace falta explicar cómo quedamos, antes en junio y ahora ya empezó la cosa en mayo, encapsulados en una nube de gofio que no asfixia, nos aleja de la lluvia y nos somete a un baño sauna del que no hay puerta que nos saque. La situación es insoportable y, según lo veo, la única salida es quedarse encerrado, los que tienen esa opción. Para mí que mayo y junio deben tirarse a pérdida en cuanto a actividades multitudinarias o al aire libre se refiere. Y eso, por ser benigna. Porque esto debería aplicar al verano completo.
Los países en donde tienen crudos inviernos cierran sus atracciones y las actividades se limitan al mínimo durante esos meses. El invierno es en esos lugares lo que el verano al nuestro. Son estaciones paralizantes. Debíamos aceptarlo. No es como que no haya opciones, cuando empieza la curva de octubre y de ahí, al menos hasta febrero o marzo, son muchos los meses que se pueden aprovechar.
No entiendo la obsesión de hacer festivales, competencias, mercados, torneos, caminatas, etc. etc. en estos meses tan infames. ¿Cómo es posible que Raymond no pueda cambiar esa caminata y hacerla en febrero, por ejemplo? ¿Por qué el festival jíbaro de Comerío, (por hablar de algo que es este próximo fin de semana y que me perderé irremediablemente mientras lo sigan haciendo en esta época) no puede moverse para diciembre o marzo? Peor aún si se desprende de esto que también le estamos dando la espalda a la realidad demográfica de que somos un pueblo viejo. No hay que entrar en detalles de cómo el calor azota de manera particular a la gente de edad avanzada.
Nuestro país vive en la violencia, está sobrepoblado, estamos en los meses infernales, pero queremos estar todos juntos sudando uno al lado del otro, con tal de tener un rato de distracción y olvidarnos de nuestras penas e infelicidades. Son buenas las intenciones, pero mala, muy mala, la “logística.” Cuando en Comala hierve el calor, cuando la bruma nos agobia, cuando todo lo que está a nuestro alrededor parece un espejismo porque hasta el cerebro nos hierve, todo puede suceder… No necesitamos más de eso, la verdad.
(La foto es de: http://blogs.funiber.org/medio-ambiente/files/2011/08/02-heatwave-by-Dennis-Jernberg.jpg Si no quiere que la use, dígamelo y la retiro inmediatamente.)


Tienes toda la razón. Ojalá te hicieran caso porque la verdad que no se entiende. Otra prueba de que en Puerto Rico el sentido menos usado es el sentido común. ¡Y eso que lo hacemos mejor!
ResponderEliminarYo por mi parte me encierro y salgo lo menos posible. Como a tí ni se me ocurre participar en actividad alguna al aire libre. Al menos existe el gimnasio donde puedo ejercitarme bajo techo y protegida. Aprovecho estos días para leer varios libros pendientes y para eso no tengo que usar protectores solares ni mascarillas para el particulado del Sahara.
Y para añadir, vengo oyendo a Jorge Gelpí Pagán hablando de cómo estamos disfrutando de "excelentes condiciones" en el clima, aunque él mismo, acto seguido, nos comenta que llevamos creo que 6 días con temperaturas más allá de los noventa, que se avecina una nueva racha de polvo del Sahara y que si sigue así los niveles empeorarán en términos de la calidad de aire. Es obvio que es tan mecánica su percepción, que ya no pierde el tiempo ni siquiera en analizar la información que recibe. Es decir, las condiciones son excelentes siempre que haya sol y no llueva!!! Aunque los asmáticos tengan que estar en cámaras de oxígeno, el resto de la población esté a punto de desmayarse o morirse por deshidratación. Pero como el estereotipo es el Sunny Caribbean...
ResponderEliminarA mí como me fascina la lluvia y por mí que lloviera con moderación, todos los días.