domingo, 27 de febrero de 2011

Cuentos de la colonia. Segunda temporada. Ocho


Un parque de la colonia

No tengo idea de si ése será el primero, pero es el único que he visto. Tampoco recuerdo el nombre, pero está frente al magnífico océano Atlántico en Arecibo. Es un parque temático sobre los piratas. De ésas cosas terrible que pasan en este país, salimos de comer empanaditas de cetí con la sugerencia/encomienda de ir a visitar el parque, que la señora nos aseguró que “la gente dice que es caro, pero no lo es para todo lo que puede uno ver por el precio.”

Ok, nos estacionamos y llegamos a la caseta donde nos cobraron $10.00 a a cada uno y $2.00 por el estacionamiento. OHh, nos pusieron una bandita de colores como en Disney. Ahora sí que vamos viendo progreso…

Inmediatamente a la izquierda unas simulaciones de bohíos con un mural de la vida taína. No es que estén bonitos, pero está bien. Además, es lo que usualmente se espera en parques de este tipo. No es como que van a traer a Goya, obviamente.

Un poco más allá, a la derecha, una réplica de una casita jíbara y al frente un pequeño parquecito para niños. Todo decoroso, limpio. No problema. Hasta las réplicas de la Pinta, la Niña y la Santa María. Ok. Decoroso, me sostengo. Es verdad que ya la parte de atrás de mis ojos habían visto algo, cómo no, si está en el primer cerro, a más alto relieve que todo lo demás. Pero traté de seguir el orden “cronológico”? Pero es cierto, al salir de allí me he topado ni más ni menos con un caballo en posición de embestir, dos muñecos vestidos como los militares de la ocupación y una bandera de los Estados Unidos ondeando a su gusto con la brisa de nuestro pedazo de Atlántico. De pronto me di cuenta de que es la mejor posición de todas. Si sales de ver el zoológico criollo, lo ves, si entras por la entrada principal, lo ves, si sales de la Pinta, lo ves y si vienes de la casita jíbara te topas con la “estampa”. Pasado el sofocón, salgo corriendo a buscar la esquina de los africanos.

Busca y busca y busca y oh no, porque este parque temático se basa en el censo del 2,000 como entendí después y allí la negritud boricua es una adscripción retórica. Así que bienevenidos al What if del alcalde de Arecibo.

Subimos al faro, ah claro, así se llama el parque, Lighthouse Park, ya me acuerdo! El faro, por supuesto está bien atendido, nada menos se podría esperar de los custodios de una estructura como ésa que nos ha dejado la dicha de recordar para siempre la excelsa fecha del 1898, como lo despliegan al lado del caballo de abajo, los cuatro grandes números. Varios hombres retocaban el azul penepé que cubre las barandas y ciertas columnas y espacios del faro. A lo lejos, parece un club penepé, azul y blanco; pero en realidad es una metáfora para los penepés, anuncia la luz brillante de la estadidad o ilumina el camino glorioso hacia la unión permanente.

Una vez adentro, tienes que pensar que el faro es, como todos los faros, una monería. Este es chiquito, digno de un país chiquito. Como de juguete. A la izquierda una sala dedicada al self fulfilling prophecy de Evelyn Vázquez: un buzo con infinitos tesoros de plástico y bisutería barata. Lo mejor está al lado, uno de los dos tesoros de este lugar: la Proclama de Nelson Miles, sí, aquella que nos recuerda que vienen a “ocupar” a nuestra Isla y que “Esta no es una guerra de desvastación, si no una guerra que proporcionará a todos, con sus fuerzas navales y militares, las ventajas y prosperidad de la esplendorosa civilización.” Pues la susodicha proclama está de frente a la entrada de la sala, de suerte que nadie pueda dejar de notar la gracia del colonizado.

En ruta hacia las escaleras hay una reproducción de otro momento glorioso para las huestes penepés: una copia de una foto que recrea el "momento en que Baldomero Angulo [en Utuado] saca de su pecho la bandera americana en señal de reconocimiento y apoyo al ejército americano." Y claro, no es que le eche la culpa al pobre don Baldomero. Su contexto histórico no era el nuestro, pero andando el tiempo, esa foto es como las fotos en las que uno sale mal, una foto que no se muestra.

El parquecito tiene un acuario con salida a una raquítica tienda sorpresa como en cualquier parque temático que tenga orgullo de serlo. Y tiene una plazoleta soberbia en el medio del mar que es como otra invitación de estos penepés a que el fantasma de Miles, que se creerá, con razón dueño del lugar, venga a leernos de nuevo su gloriosa profecía:

“Os traen ellas el apoyo armado de una nación de pueblo libre, cuyo gran poderío descansa en su justicia y humanidad para todos aquellos que viven bajo su protección y amparo.”

4 comentarios:

  1. Tremendo relato. Ya no tengo que ir porque me dijiste todo lo que no quiero ver ni en pintura. ¿Hasta dónde nos van a colonizar nuevamente estos malandrines lameojos?

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. No hay límites y lo peor es que todos son unos ignorantes. El otro día Benny Frankie Cerezo contaba cómo a esos penepés no les interesa en el fondo la estadidad y cómo no saben ni con qué se come ni qué hay que hacer para lograrla. Pero nos están llevando enredados a todos.
    Creo que esto del coloniaje tiene al país ya en estado de descomposición.

    ResponderEliminar
  4. El asunto del ingles no puede tocarse, discutirse con el nacionalismo, comunismo ya muertos, occisos ambos.al rescoldo.

    Aprenderan ingles aquellos que interesan utilizarlo, como se aprende quimica.
    La metodologia de Prometeo, posiblemente sean feces del ayer. Despues de todo, los jovenes de hoy...los computarizados estan expuestos.

    Escribo en ese idioma para desonectarme de esto.
    Me asombra el que se piense que es algo tan simple. Cualquier idioma requiere algun conocimiento e introspeccion que quien lo habla, escribe o piensa en el.
    Eso como que no esta claro.

    No es mecanico. Es vital. Por ejemplo por mas ingles que sepa alguien leer Moby Dick, el ULisses del irlandes, o a Ezra Pound requerira no solo unos buenos diccionarios sino un curso en la YUPI.

    Por tanto del asunto del ingles se pueden hacer varias lecturas o registros que no tienen que ver con estar en la unica colonia que explota a la metropoli.

    ResponderEliminar